Y ese masoquismo tan humano
de querer siempre lo que no se tiene
cuando dicen,
"felicidad es querer
lo que ya se tiene".
lunes, 17 de agosto de 2015
sábado, 14 de marzo de 2015
La vida es cómo un juego...
La vida es cómo un juego.
En éste juego, el mundo es el tablero y las primeras fichas en ser colocadas son las de las plantas y los animales. Después, la de los hombres.
Cuando llegan éstos, comienzan el juego al principio del tablero, y al llegar a su otro extremo, el turno de la ficha habrá terminado.
La clave está en jugar bien, en aprovechar tu turno y dejar huella en cada casilla.
Para jugar bien, primero has de aprender cómo. Has de descubrir cuál es la estrategia que puede llevarte a la meta con éxito. Has de encontrar tu camino. Pero jugar bien también implica preservar el camino del resto de las fichas, ayudar al resto de los participantes a encontrar su propio camino. Recuerda, es un juego, no la guerra.
Por último, no olvides leer las instrucciones, dicen que una vez iniciado el juego, la ficha nunca podrá retroceder, en caso de hacerlo, habrá perdido.
domingo, 15 de febrero de 2015
¿Por qué?
¿Por qué tantos perjuicios?, ¿por qué no nos dedicamos a
cuidar lo que tenemos?, ¿por qué tanto orgullo?, ¿por qué creemos en la lealtad
de los demás y no en la nuestra propia?, ¿por qué tanta hipocresía?, ¿por qué no
nos limitamos a decir lo que pensamos?, ¿por
qué tratamos de crear una imagen de nosotros mismos totalmente distinta a lo
que verdaderamente somos?, ¿por qué una persona diferente de puertas hacia
dentro y otra de puertas hacia fuera?, ¿por qué nos llegamos a creer el ombligo
del mundo cuando en realidad no somos nada?
Lo cierto es que por aquí estamos de paso, cuatro días contados viviendo en
esta tumba y nos los pasamos juzgando, criticando, mirando mal a quienes
creemos que son peores que nosotros, sin
darle valor a nada hasta que lo perdemos.
La pregunta es: ¿Tiene algún tipo de lógica las cosas que
hacemos? Nos creemos los mejores y somos iguales a todos los demás, ni mejores
ni peores, iguales. Procuramos pensar lo
mínimo para no darnos cuenta de lo que realmente sucede. Vivimos en una sociedad
en la que vale más lo que tienes que lo eres, vivimos en una sociedad en la que
se juzga a la gente por su aspecto físico, por tus gustos, antes que por la
esencia de una persona, su personalidad. Vivimos en una sociedad llena de convencionalismos, una sociedad que nos
dice constantemente que es lo que está bien y que es lo que está mal, qué es lo
normal y que es lo que no lo es. Todo son prejuicios y estereotipos. Todo son
pájaros que tratan de meternos en la cabeza. Y la verdad es que todo son
mentiras.
Sé lo que quieras y cuando quieras. Sólo tú eres el dueño de
ti mismo. Toma tus propias decisiones y nunca dejes de ser tú mismo.
sábado, 14 de febrero de 2015
Expectativas...
Cada vez estoy más convencida de que la mayoría de los problemas de esta sociedad son por expectativas. En falta o abundancia.
En falta porque crea personas conformistas que se aferran a lo primero que pasa por delante de sus ojos. Que viven insensiblemente pensando que no merecen algo mejor o que al menos el conformismo les aportará una seguridad en su vida. Porque a veces tener demasiadas expectativas supone arriesgar. Y no todo el mundo está dispuesto a ello. Algunos prefieren la vida cómoda. Y no les juzgo. Estoy convencida de que aquellos que no se ponen grandes metas en su vida también tienen menos fronteras y muros que saltar o esquivar, y al final de su día la felicidad gana a la frustración.
Pero sin embargo, aquellos que tienen grandes expectativas en su vida, que buscan siempre el máximo, que tienen grandes metas, cuando el camino hacia ese objetivo se hace demasiado arduo, se dan contra el muro que no vieron o supieron esquivar, y entonces la frustración gana a la felicidad. Son personas que se complican la vida, algunos podrían decir. Y estoy de acuerdo. Pero no le puedes pedir a una persona que puede dar de sí mismo el 100% que dé el 50%, porque aunque le resultaría lo más cómodo en un primer momento luego miraría hacia atrás y se daría cuenta de que no mostró al mundo la mejor versión de sí mismo.
Para esas personas que arriesgan, puede que el camino sea demasiado complicado, y el número de piedras en él, infinito. Ten por seguro que caerás, que caerás tantas que veces que habrá momentos en que estés lleno de rasguños. Y entonces en ese momento en el que el dolor te invada, pueden ocurrir dos cosas:
Que te rindas y des vuelta atrás, y vuelvas a tu vida cómoda que servirá de refugio a tus miedos. O que te vuelvas más fuerte y cada rasguño te aporte algo nuevo. Una lección sobre cómo levantarte en tu próxima caída.
Si es que escoges la segunda opción, la arriesgada, nunca cedas ni mires atrás. No olvides que al final del camino te encontrarás con la versión más completa y fuerte y de ti mismo, esa versión que volvería a hacer el camino lleno de piedras porque la recompensa es demasiado grande.
Recuerda que el camino difícil también es él que más frutos da. Si realmente quieres esos frutos, nunca dejes de soñar con ellos y algún día serán tuyos.
Nos pasamos la vida perdiendo el tiempo.
Nos pasamos la vida buscando algo especial, algo que cambie nuestra vida, algo que nos marque, algo que nos dé un giro de 360 grados. Nos pasamos la vida perdiendo el tiempo. Buscamos algo ajeno porque es más fácil que encontrarnos con nosotros mismos.
viernes, 13 de febrero de 2015
Stay Positive
Y de repente te das cuenta de que tu vida está continuamente en cambio, que no hay nada completamente estable. Que todo fluye. Toma conciencia de que nada es para siempre. Y aunque en un primer momento puedas pensar que esto es algo negativo te darás cuenta que es lo más positivo que puede pasarte. Lo bueno no dura. Lo malo tampoco. Quiero decir, tu vida tendrá cosas buenas, que terminaran, y cosas malas, que terminaran. Pero no serán únicas. Vienen en cadena. Tu vida es una sucesión de momentos. Y sólo cuando aprendas que es así, sabrás realmente vivir. No te quedes de brazos cruzados a la espera de que un día llegue ese buen momento que esperas con tanta ansia, eso no agilizará el proceso. Lo que realmente agilizará el proceso es que en los malos momentos en vez de quedarte de brazos cruzados salgas corriendo a por tu buen momento, sin importar cuando llegue. La perseverancia es la mayor de las cualidades. Tu actitud mental determina tu vida, determina quién eres. Mantén tu mente siempre en lo más alto, sin olvidar mantener tus pies en el suelo. Y algún día pisarás lo más alto.
Almas conectadas
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